Una herramienta que forma criterio tiene que ser coherente con ese criterio. Estas son sus reglas: no son una promesa de marketing, son su funcionamiento. Las publicamos para que cualquiera pueda exigirnos que las cumplamos.
"Dar mejores materiales y mejores preguntas, nunca conclusiones cerradas."
Toda regla de la herramienta deriva de una sola idea: ayudar a la persona a pensar mejor, no pensar por ella. Si una decisión de diseño contradice este principio, prevalece el principio.
Estas reglas son constitutivas: cambiarlas cambiaría lo que la herramienta es. No se modifican por conveniencia ni por preferencia del usuario.
Todo resumen, dato o afirmación proviene de una fuente identificable y comprobable. Si algo no se puede verificar, no se incluye. Nunca presentamos como cierto lo que no se verificó.
Al menos uno de cada cinco contenidos ofrece, de forma deliberada, una visión distinta a la mayoritaria de las fuentes que el usuario eligió. No se puede desactivar. Es nuestra defensa, por diseño, contra la cámara de eco.
El asistente no da conclusiones, opiniones ni recomendaciones. Ayuda a profundizar con preguntas que acercan al usuario a su propia conclusión, no a la del sistema. Puede dar un dato factual con su fuente; nunca el juicio.
El enlace original y la cita citable están siempre disponibles. El usuario puede verificar todo por sí mismo. Así la herramienta nunca se vuelve un oráculo al que haya que creerle.
La herramienta es transparente sobre que organiza información, no que la valora. No imita la voz de un experto que dicta veredictos.
Los datos de quien usa la herramienta se tratan con minimización, finalidad declarada y derechos siempre operativos. El historial de lectura revela cómo piensa una persona: lo tratamos con el cuidado de un dato sensible.
Vinculantes hoy, pero actualizables ante cambios legales, tecnológicos o de evidencia. Nunca pueden contradecir las reglas inamovibles.
El mínimo de uno de cada cinco es inamovible. La proporción puede aumentar por encima de ese piso si la evidencia muestra que forma mejor criterio. Nunca puede bajar.
La definición operativa de qué cuenta como fuente verificable se actualiza según el panorama de medios y las herramientas de verificación. El principio de exigir fuentes verificables no.
La implementación técnica de la protección de datos se actualiza conforme a la legislación vigente, incluida la Ley 21.719 chilena. Los principios de minimización y consentimiento no cambian.
Vigente desde el 1 de diciembre de 2026. Rige el tratamiento de los datos de quienes usen la herramienta. Ver en Ley Chile
Estándar internacional de referencia que adoptamos como piso mínimo para la protección de datos del usuario.
La supervisión humana significativa, la transparencia y la centralidad de la dignidad —ejes de ambos marcos— se reflejan en que la herramienta asiste pero no decide, y nunca reemplaza el juicio de la persona. OCDE · UNESCO
Estas reglas no son una promesa que pedimos creer: son un compromiso que cualquiera puede exigirnos. Publicarlas es lo que las vuelve reales. Una herramienta que dice formar criterio y esconde su funcionamiento no merece confianza; una que lo expone, sí.
Está en desarrollo. Escríbanos para participar en las pruebas.
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